Sixto Rodríguez

Sixto Rodríguez Sixto Rodríguez, por guah

A Sixto Rodríguez lo descubrí hará diez años o así gracias al documental Searching for Sugar Man, que contaba la historia de su extraña trayectoria musical y desaparición. A lo mejor podemos decir que es una especie de Bob Dylan de Detroit de origen mexicano, alguien que se mueve en terrenos fronterizos y suburbiales.

La música de Rodríguez es fácil escuchar: letras directas y arreglos ligeros, como los vientos evocadores de Crucify Your Mind o la línea de bajo de I Wonder, acercan su música. Aún así, a mediados de los años setenta, Rodríguez renunció a su carrera musical. No obtuvo ni éxito comercial ni reconocimiento crítico. El sello con el que había firmado, Sussex Records, le despidió y cerró en 1975.

El fracaso comercial de Rodríguez fue el germen de un éxito tan inesperado como remoto. Su música empezó a ser escuchada en Sudáfrica y en Rhodesia, en Australia y Nueva Zelanda, rodeada de un halo misterioso: ¿quién era Rodríguez, qué había sido de él? Se contaba que había muerto en el escenario. Su primera resurrección llegó en 1979 en forma de gira australiana bajo el título de Alive!.

The sun is shining
As it's always done
Coffin dust is the fate of every one
Talking about the rich folks
The poor create the rich hoax
And only late breast-fed fools believe it
So don't tell me about your success
Nor your recipes for my happiness
Smoke in bed, I never could digest
Those illusions you claim to have going

G.G.Q.
Madrid, 8 de enero de 2023