Abrir caminos

Paisaje en Los Santos de Maimona (Badajoz). Paisaje en Los Santos de Maimona (Badajoz).

Corro. El camino se abre paso entre viñedos y campos de cereal. Aquí las montañas son colinas que albergan ruinas y los ríos, en sus buenos tiempos, aparecían cuando el nivel freático se desbordaba después de una temporada de lluvias constantes. Ahora lo que se desborda es el polvo del camino, el hambre de distancia que busca la siguiente aldea. No hay mejor geografía que la que se aprende por los senderos.

Machado comparaba los surcos que los caminos dejaban en los campos con “estelas en la mar”, rutas sin regreso por las que los hombres sueñan ser peregrinos en busca de una tierra prometida. Parece ser que hay un problema de traducción en el mito bíblico en el que Moisés abre las aguas del Mar Rojo: en hebreo, según reconoce la tradición judía, se trataría de un “mar de cañas”, una ruta peligrosa y pantanosa que priva al heróico Moisés del milagro de abrir un camino en el mar a cambio de otorgarle el mérito terrenal de guiar a su pueblo por rutas ignotas y peligrosas —además de cerrar el círculo del relato, que comienza con Moisés abandonado en un cesto en un mar de cañas similar—.

Carl Drews, de la UCAR, intentó explicar científicamente cómo un fuerte viento podría despejar el agua sobre un puente de tierra formado de manera natural donde la profundidad del mar apenas es de dos metros y medio. ¿No se parecería semejante fenómeno atmosférico a la voluntad De Dios guiando a su pueblo? Este estudio, al igual que Casiodoro de Reina cuando convirtió definitivamente aquel mar de cañas en el Mar Rojo, parece tener sobre todo voluntad de saciar nuestro hambre de mito.

El hombre traza otros caminos: por aquí se cruza la nueva carretera de Córdoba, aún en construcción, y más allá de las Bodegas Medina la carretera vieja, y algo después el ferrocarril en un peligroso paso a nivel. Se hace camino al andar y también, décadas de vaivenes políticos después, al proyectar sobre el plano una autovía. Yo corro por un mar de viñedos sin tener muy claro a dónde voy y pienso en la suerte de Moisés. No había más tierra prometida que el camino ni otro milagro que caminarlo.

G.G.Q.
Los Santos de Maimona, 15 de agosto de 2023